Es sorprendente la cantidad de guardias de seguridad que hay en Lagos. No solo la policía, el ejército y los de tráfico; cada compound, cada oficina, cada negocio, cada parking, cada bar... todos tienen uno o dos guardias de seguridad privada dormitando en la puerta. Ya sea en uniformes de marinerito, de soldadito de plomo, de camuflaje, del ejército, de colegiala japonesa (Vale, esto no es verdad) con un polo, con ropa (A los guardias de seguridad de la embajada costó convencerlos de que DEBÍAN llevar pantalones)... es imposible no cruzar una puerta sin encontrarte con uno o dos que te miren lacónicamente al pasar o que hagan un poco el esfuerzo de ir a decirte algo, como si les interesara levemente qué haces allí, pero que en realidad solo quieren que desaparezcas para ver la vida pasar.
Como bien descubriríamos el ya mítico día del INCIDENTE del 28 de Marzo, su presencia es meramente decorativa, ni siquiera disuasoria, porque todo el mundo sabe que puestos ante la elección de defender las propiedad que está contratados para proteger, y no hacer nada, se quedarán con la segunda opción un 105% de las veces. Eso cuando no traten de sacar provecho de la situación, aprovechando la coyuntura para sacarte unas nairas.
Es muy habitual encontrarlos en diversos estadios del sueño, en posturas completamente imposibles a cualquier hora de la mañana, tarde o noche, pero es algo que no es de extrañar, ya que muchos viven terriblemente lejos y tienen turnos que pueden llegar hasta a las 24 horas, y así, claro, no hay quien se mantenga despierto en su puesto de trabajo. Los más afortunados viven en las propiedades en las que trabajan, lo que se conoce como un Boy's quarter (Si vivir donde trabajas puede ser llamado suerte y no agobiante infierno.). Tampoco se les puede exigir un trabajo mucho más exhaustivo, porque sea lo que sea lo que cobran existe la creencia general de que es una miseria, pero no he conseguido que nadie me de una cifra exacta, no sé si por vergüenza o porque esta gente realmente no cobra nada y todos pensamos que es otro el que les paga pero en realidad viven de "Do you have something for the weekend, sir?" (Frase que me han llegado a decir un domingo a las 11 de la noche). En realidad cualquier conversación que inicies con ellos más allá del jueves a las doce de la noche tiene el riesgo de acabar con esa frase. Estas son las personas que trabajan por nuestra seguridad (Privada).
¿Y qué pasa con la seguridad oficial, la del estado, esa gente que está ahí para servir y para bajar a gatitos de los árboles? Pues si en Nigeria tienes algún problema, lo último que debes hacer es llamar a la policía. Del primero al último tratarán de sacarte dinero de alguna manera y solo empeoraran cualquier tipo de situación. Si te atracan seis tipos con machetes afilados ¿Por qué añadir un séptimo que solo te va a incrementar la factura?
Desde el meramente pesado agente de seguridad que no tiene ni una mala porra con la que amenazarte y que probablemente te permita saltarte ese semáforo, no llevar el cinturón de seguridad o conducir otros tres kilómetros en dirección contraria por 500 nairas (Euro y medio) al policía standard (Porra o metralleta opcional, aunque muy probablemente descargada, les he visto rascarse detrás de la oreja con el cañón del arma) del que igual te puedes librar por 1.000 o 3.000 nairas. La consigna aprendida de nuestro gurú personal, sabio local y driver Dari era la siguiente: Si no tiene un arma, se ignora. De esta manera aunque el policía te esté gritando y golpeando el capó con la mano, tú busca un buen hueco y tira millas. Nadie se va a molestar en cogerte la matrícula.
El problema es cuando te encuentras con uno de los polis chungos, los polis chungos cuestan 30.000 nairas, llevan automáticas de este siglo y son más grandes, agresivos y peligrosos que los demás. Ni siquiera necesitan una razón particular para echarse encima, quizá los expats puedan enfrentarse a uno de estos y marcharse con la cartera en el mismo estado que cuando llegaron, pero nosotros, en nuestra calidad de eternos primerizos, ya que solo pasaríamos un año en Nigeria, temimos todo el año un encuentro con ellos.
Pero, ¿Qué se puede esperar cuando todo el gobierno es, presuntamente, corrupto? Cuando los trabajadores y las fuerzas de seguridad cobran salarios irrisorios, tan solo tienen que realizar un curso para acceder a las fuerzas policiales (Al menos en el caso de la spy police, cuerpo que parecía compuesto por conductores y seguridad privada, pero que suponemos que a alguien espiaban).
¿Who watches the watchmen?
Uno normalmente no piensa demasiado en estas cosas, en lo que cuesta pagar, formar, y controlar a las fuerzas de seguridad de un país. E imaginar como organizar todo este sistema de cero, o solucionar un sistema claramente podrido a todos los niveles, da bastante vértigo. Mucha gente dice que Nigeria es un estado fallido, yo no diría tanto, diría que es un estado con algunos problemillas de organización. Con problemas de actitud mejor dicho. Nigeria no es el niño rico repelente que hace bullying en el colegio, es el chico que ha pasado toda su vida en casas de acogida y que ha tenido que defenderse a golpes de la vida. A pesar de que durante el 28 de marzo llamar a las autoridades no mejoró las cosas, sino al contrario...


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