jueves, 24 de noviembre de 2016

Cloud Atlas

Mr. Lucky y Rashid: Dos de los innumerables guardias de seguridad de nuestro complejo de apartamentos, el 1004. Mr. Lucky, un nigeriano jovencito (20 años quizá) y poquita cosa que siempre estaba sonriendo y hablaba como un teleñeco, con voz de pito y alargando las sílabas finales y que prácticamente se meaba encima de la emoción cada vez que veía aparecer a Mr. Avado y a Mr Saimon (yo me beneficiaba de las ventajas de ser el poli malo y sieso de los tres, y me ahorraba tips y conversaciones eternas y absurdas cada vez que llegaba a casa). Mr Lucky se colaba en el ascensor cada vez que podía y nos gorroneaba agua del surtidor de la cocina. En el otro extremo estaba Rashid, el cual tenía personalidades múltiples dependiendo de si estaba puesto de crack (droga que se rumoreaba que consumía) o no. Pasando de ser el tío más servicial del mundo a mirarte con cara de mala leche al pasar por el recibidor y ladrarte al saludar. Rashid tendría unos cuarenta años mal llevados y dormía habitualmente debajo del hueco de la escalera del edificio, donde era fácil encontrarlo sobre un colchón deforme cuando estaba fuera de servicio. Ambos estaban, utilizando la expresión asturiana de Mr Avado "como un silvo" (también aceptada la variante "como un cesto") pero es que el género humano es variado y, sobre todo, sorprendente.


domingo, 13 de noviembre de 2016

El lobo de Wall Street

Aboki: ritual religioso por el cual los nigerianos llaman a su Dios tortuga Shar'a mutah por medio de un sacrificio de doce vírgenes y un señor de Cuenca que aún no haya visto el vídeo del Gagnam Style... bueno, vale, estoy de coña. En realidad abokifx.com es la página web en la que los becarios (y cualquier otro que tenga dinero que cambiar) pasan más tiempo (más que en youporn, seriesyonkis o en la página de Jumia para pedir comida a domicilio) y donde se comprueba el cambio de la naira en el mercado paralelo. Este es solo el primer paso para cambiar los euros por nairas, luego tienes que llamar a tu cambista de confianza que te lleva el cambio a domicilio, y preguntarle a cuanto está su cambio hoy. Siempre te ofrecerá entre cinco y veinte nairas menos que lo que indique en aboki, así que entonces empieza el proceso de regateo en la que uno ofrece cambiar mayor cantidad de euros si el cambio mejora, o utiliza el argumento catracroquer de que "en aboki dice que el cambio está a...". El cambista luchará por cada naira (en noviembre de 2016 una naira equivalía a 0,2 céntimos de euro) como si fuera la fortuna familiar. El cambio definitivo se deduce de la fórmula matemática P x Ca/n + ? en la que P es la paciencia y necesidad de efectivo del cambiante, multiplicado por Ca, que es el cambio en Aboki ese día, dividido entre n, que es la necesidad del cambista de hacerse con euros sumado a ?, que es un factor completamente incomprensible por el cual a veces los cambistas se despiertan generosos y te dan lo que les pidas, y otros te mandan a la mierda sin dudarlo mucho. También se puede realizar este intercambio de divisas en varios lugares designados de la ciudad, como la tienda de recuerdos del Eko Hotel, que en realidad es una tapadera para los cambistas, que se embolsan una pasta diaria sin vender una sola figurita. Desconozco completamente como se calcula el cambio de la web de Aboki ¿habrá un tipo recorriéndose todos y cada uno de los cambistas de Lagos y haciendo una media? ¿tienen tres precogs de los de Minority Report prediciendo el cambio en la sede de Aboki? ¿está ahí Esperanza Gracia por si a alguien le inquieta, le atormenta o le perturba el cambio de la naira? A mi me fascina completamente, como me fascinan tantas otras cosas incomprensibles de la economía nigeriana.




jueves, 3 de noviembre de 2016

Bienvenido Mr. Marshall/Times are changing

Naija: Término por el cual se conoce a Nigeria entre la chavalada. Esta palabra se utiliza mucho por la gente joven nigeriana y representa a la Nigeria más moderna y alegre, que quiere olvidarse de su imagen de país africano atrasado, tradicionalista y tercermundista, y en cambio quiere ser una sociedad moderna y que aspira a hacerse un hueco entre los primeros países del mundo y no entre los últimos. En el paroxismo de lo superguay se puede reducir aún más al término alfanumérico 9ja (nain-ja) pero esto es solo si quieres hacerte pasar por hipster, monguer, believer o fan de Bertín Osborne.