Antes de que continuemos con este encantador intercambio de impresiones sobre lo que supone vivir en la Nigeria del siglo XXI, no me queda más remedio que dejar claro un tema, así un concepto fundamental, un topic que reviste de la más fundamental importancia y sin el cual no se entienden muchas de las mierdas de las que pasarán aquí. Vamos, lo típico que sabes que igual no tienes que decir, pero dices, porque si no revientas. A ver como lo digo así sin que quede raro y sin que parezca que no viene a cuento: Soy gay.
¡Qué paren las rotativas! ¡OMG! !WTF! ¡Quién lo hubiera dicho! ¡vaya sorp... Vale, que no cuela, ¿no? Que ya me conocéis y que la policía no es tonta, y que muchos habéis leído ya "Cómo conocí a vuestro otro padre" ese épico relato, esa oda magnífica, esa odisea épica sobre cómo es la adolescencia y juventud de un homosexual (ESPACIO PUBLICITARIO PATROCINADO POR CÓMO CONOCÍ A VUESTRO OTRO PADRE), blog que obviamente va sobre mi amigo Guille, sí hombre, ese amigo que todos tenemos cuando contamos una historia que NO va sobre nosotros, que te quedas en su casa (O eso piensa tu madre) cuando ligas, al que le estabas sujetando el cigarro o guardando la caja de condones.
El tema es que esta declaración, que aún a mi me cuesta cierto trabajo hacer, a pesar de años y años ejerciendo a tiempo completo como homosexual en un país tan (Afortunadamente) abierto con el tema como España, a un Nigeriano le puede costar al menos el ostracismo social, probablemente la libertad y, si tiene mala suerte, la vida.
Empecemos por la mayor mentira de todas; las autoridades, los políticos, la religión y la sociedad han creado la idea de que la homosexualidad no es originaria de África, que es algo radicalmente anti-africano, y que fue algo que trajimos aquí desde el primer mundo. Lo realmente triste es que lo que sí trajimos aquí fue el propio concepto de que la homosexualidad es amoral. Lo hicieron, por supuesto, los misioneros cristianos, la sociedad puritana de los primeros colonizadores y la influencia de los radicales musulmanes que vinieron del norte.
Esta idea ha calado fuertemente en la sociedad africana, especialmente en Nigeria. Es lógico, por otro lado, la mejor manera de criminalizar un colectivo es convertirlo en algo extraño y ajeno, los homosexuales no están entre nosotros, piensan, vienen de fuera, nos corrompen, tenemos que protegernos. Y, por supuesto, cuando las cosas van mal, y no tienes a los judíos ni a los inmigrantes a mano, el nuestro es el siguiente colectivo al que usar como chivo expiatorio.
El 87% de nigerianos cree que la homosexualidad debería ser prohibida y no permitida, los actos sexuales entre personas del mismo género son ilegales y están penados, en el norte, la Sharia, la ley musulmana, ha sido deformada por el sector radical, y en vez de promover la paz y la ayuda al prójimo, sirve para reprimir a las mujeres y a los homosexuales (Muerte por lapidación). Hace unos años se intentó pasar una ley que hubiera convertido el hecho de ser homosexual en delito (Ahora mismo está mal visto pero no es ilegal), que en la práctica podría haberse convertido en una caza de brujas en la que se podría acusar a cualquiera de esto para quitarlo de en medio.
Si alguien es descubierto teniendo relaciones sexuales con alguien de su mismo sexo, o se declara públicamente homosexual será rechazado por su familia, expulsado de la casa familiar si vive allí, probablemente despedido y a la larga su única opción pasará por acabar saliendo del país. Muchos hombres homosexuales se casan con mujeres homosexuales y cada uno hace su vida independiente. También se casan con personas de otro sexo y tienen una doble vida, normalmente manteniendo una pareja homosexual fuera del país. Esto los afortunados que tienen medios suficientes, la gran mayoría tendrá que conformarse con esconderse, con optar por la prostitución o con ocultar lo que realmente son. Quedarse soltero en Nigeria no es una opción, la presión social para casarse y tener hijos es muy fuerte (es casi lo primero que te pregunta una persona al conocerte). De hecho muchos nigerianos se sonreían cuando les contábamos que nosotros tres (Hombres en edad casadera) vivíamos juntos y no teníamos nuestra propia familia.
Varios locales que los homosexuales usaban para encontrarse en Lagos sufrieron redadas por parte de la policía. Las asociaciones en la defensa de los homosexuales desparecieron en 2007, cuando se aprobó la ley que penalizaba legalmente la homosexualidad, sus miembro huyeron del país o siguieron trabajando desde la clandestinidad.
Es difícil comunicarle a alguien que nunca ha sentido ese miedo la sensación de que tu vida puede peligrar si descubren lo que realmente eres, la inseguridad que se sufre al saber que estás a una frase, a un gesto, a un beso de tirar la vida que conocías por la borda. Si lo que te hace sentirte más orgulloso de ti mismo, lo que te produce el mayor placer, lo que te hace amar y ser mejor persona, si toda la sociedad te dijera que eso que te hace ser feliz cuando no haces daño a nadie es malo ¿Cómo te sentirías?
https://www.youtube.com/watch?v=H_GbtyOyxBc
Afortunadamente no todo es negativo, no importa qué ley, no importa qué método de contención social instaures, no importa a cuanta gente mates, encarceles o persigas; la gente seguirá amándose, seguirá enamorándose y seguirá queriéndose. No es una partida que, a la larga, un gobierno o una sociedad pueda ganar (Espero). Grindr y otras aplicaciones gays para ligar existen en Nigeria, y aunque en otros lados puedan representar la banalización del sexo y la manera en la que los gays también hemos cosificado a las personas, aquí en Nigeria puede ser la diferencia entre rodearte de tus iguales y estar solo. Es un espacio para poder ser tú mismo, un espacio pequeño, pero una pulgada de tí que jamás te podrán quitar.
También entraña sus peligros, como en Rusia y otros sitios su carácter más o menos anónimo es una gran ventaja, pero también un inconveniente. Si quedas con la persona inadecuada te arriesgas a una paliza si eres local o a chantaje si eres oyibo, como en todo la prudencia y la experiencia ayudan, pero ni ahí está uno completamente a salvo. Pero el colectivo LGTB no se queda sentado en casa, sale a la calle, se reúne, se va de fiesta. Las personas se enamoran, tienen relaciones, se van a vivir juntos... pero todo bajo el manto de la discreción y el disimulo, que no matan, al menos no por fuera, pero te convierten en lo que otros quieren que seas y no en lo que realmente eres, en esa pequeña parte de ti que hace que seas tú y no el ficus de plástico del salón.
Aquí también hay gente, increíblemente fuerte, valiente y heroica que da la cara y se expone. Es el caso de Bisi Alimi, que se declaró homosexual en plena televisión nacional nigeriana, tras lo cual fue rechazado por su familia y tuvo que huir a Gran Bretaña. Ahora, como muchos otros, sigue trabajando por los derechos de la comunidad LGTB a nivel mundial, hablando de las víctimas tanto directas como colaterales (El desconocimiento, el miedo y la clandestinidad hacen que este colectivo sea especialmente propenso a enfermedades como el VIH, que asola África).
El trabajo y la valentía de esta gente es inspiradora. Y yo, que personalmente tengo un poco de complejo de mártir, y me encantaría ser suficientemente valiente para realizar uno de estos actos valientes y estúpidos, pero épicos, cuando me enteré que mi destino sería Nigeria, me asusté un poquito, pero también me ilusioné. ¿Y si fuera la oportunidad de hacer algo por esta gente?
Sé que este post es el equivalente heroico a cuando era pequeño y me ataba una toalla al cuello, me ponía unos calzoncillos por fuera y un antifaz de mi madre para fingir que era un superhéroe. Al fin y al cabo solo lo leerá mi timeline en redes sociales, que me conoce y aprecia y excepto algún despistado, sabe de qué pie cojeo, que está escrito en español, lengua que muy pocos nigerianos hablan, que jamás se hará viral, y que la próxima vez que algún nigeriano me pregunte si tengo wife o girlfriend mi mayor atrevimiento será callarme o murmurar algo ininteligible en vez de mentir descaradamente. Sé que la foto de mi pareja seguirá en un cajón con llave, por si Vicky (Mi maravillosa y meticulosa "mami" nigeriana) echa un vistazo mientras limpia. Sé que hasta entre el grupo de expats tendré que andar con cuidado con cómo dosifico la información y a quien le cuento qué.
No es un problema, lo triste es que es un juego al que ya he jugado antes, el del disimulo, el del despiste, el del miedo. Pero no me da la gana, y aunque solo pueda revelarme con pequeñas pataletas como este post, intentaré crear algún tipo de diferencia, por pequeña que sea. Puede que la gran mayoría de nigerianos crean que la homosexualidad es el diablo, pero un país con 180 millones de almas, y siguiendo las estadísticas del estudio Kinsey, anticuado, pero creo que bastante acertado, supone que al menos 18 millones de personas (Que se dice pronto) tienen un problema (Uno más añadido a la pobreza, la inseguridad, el hambre y la miseria que sufre aquí parte de la población).
Cuando cae la noche y nos ponemos a sorber nuestros noodles alrededor de la mesa del salón, Simón y yo discutimos a menudo sobre los límites a la hora de protestar por lo que crees correcto, mientras Álvaro mira de uno a otro como si se tratara de un partido de tenis.
Yo me pregunto qué hubiera sido de este mundo sin sus Rosa Parks, sus Gandhis, sus Harvey Milks, sus FEMEN, sus Malcom X y sus Martin Luther King, sus sufragistas, sus Jesucristos, sin todos aquellos que una vez arriesgaron todo por un sueño.
Y aunque quede ridículo, eso es lo que me gustaría ser de mayor.
Y no os preocupéis, que la próxima semana volvemos con los post divertidos ;)


Por aquí sabes que te queremos y que estamos orgullosos de tí... aunque nos dé un poco de cague estando por ahí.
ResponderEliminar<3
EliminarEso es un corazón, no un culo, por si las dudas
EliminarSoy tu fan número 1 <3 <3
ResponderEliminarGracias anónima!
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