Viernes 18 de Marzo 22:30
Acabo de hacer las maletas, pido mi Über al aeropuerto, compruebo que he dejado las luces apagadas y el aire desconectado, cierro la puerta, bajo la escalera, me doy cuenta que no he sacado la basura, subo, la cojo, cierro la puerta, la tiro por el tubo mágico que llega hasta el cuarto de la basura, bajo la escalera, me doy cuenta de que me he dejado el pasaporte encima de la papelera, vuelvo a subir, lo cojo, cierro la puerta, bajo la escalera, me doy cuenta de que me he dejado las llaves puestas en la puerta.... subo la escalera, cojo las llaves, me azoto con ellas al grito de "mea culpa, mea grandisima culpa", bajo la escalera con mis nuevas llagas sangrantes, entro en el Über.
Viernes 23:45
Llego al aeropuerto, me pongo en la cola de facturación, un señor me dice que si me ayuda a saltármela, al final no lo consigue, pero me pide algo por la gestión de todas maneras. Le digo que le doy todo mi agradecimiento. Me mira mal.
Sábado 00:00
Sigo en la cola de facturación.
Sábado 00:45
Todavía en la dichosa cola.
Sábado 00:50
Por fin es mi turno, enseño mi pasaporte, me revisan las maletas (Dos veces), entrego mi pasaporte y por fin facturo. Paso un control de seguridad, me revisan mi equipaje, me falta un papel (Green Card), le digo que eso es para Estados Unidos, que se está equivocando, me mira mal. Revisa mi pasaporte en todos los ángulos posibles, creo que hasta comprueba su cuarta y quinta dimensión, me deja pasar. Otro control de seguridad. Me miran mal.
Sábado 01:05
Llego a la sala VIP Loungue de mi aerolínea, me muero de sueño pero tengo que aprovechar el wifi y la comida y bebida gratis. Como y bebo como si hubiese adoptado a una tenia huérfana en mi estómago. Me descargo cosas y quemo whatsapp a pesar de que la mayoría de mis conocidos duermen a estas horas. Consigo siete corazoncitos en instagram, varios retweets y varios likes en facebook mientras me bebo mi copa de champán. Me siento casta.
Sábado 03:45
Por fín, después de OTRO control de equipaje subo al avión. Me quedo dormido según despegamos. Me despierta la azafata con la cena/desayuno, está oscuro, Según me termino mi macedonia de frutas me quedo dormido. Me despierta la azafata ofreciéndome unos snacks a una hora indefinida de la mañana. Me duele el cuello, pero esto afortunadamente no es ni Iberia ni Ryanair. así que mis piernas aún son funcionales. Miro por la ventanilla, y veo África a mis pies, hasta ese momento para mi África solo ha sido las no muy limpias calles de Lagos con un clima plomizo y agobiante, ahora veo selvas inmensas, ríos plateados,cordilleras imposiblente altas y enormes extensiones de terreno en las que no se percibe la mano del hombre. Entonces, tras unas montañas impresionantes, aparece el Lago Victoria, es tan inmenso que durante un rato pienso que nos hemos pasado y que estamos sobrevolando el Índico. Durante un rato largo no se ve ninguna orilla, solo alguna isla aquí y allá, el Lago Victoria es aproximadamente igual de grande que Holanda, Bélgica, Eslovenia o Suiza. El Lago Victoria mola. El Lago Victoria es el quaterback del equipo de futbol americano del instituto de los lagos. Y así empieza mi visita a Kenya.
Sábado 10:30
Nada más salir del aeropuerto (Que es como la versión Apple del de Lagos, que es como la versión Spectrum) ya me encanta este país, a pesar de que estamos aún más cerca del Ecuador, la altitud y la lejanía a la costa hacen que disfrute de lo que en Madrid llamamos primavera (Esa semana que va entre la última granizada de Marzo y el churruscante sol de mediados de abril). Ando cinco minutos hasta el taxista que me viene a recoger y no estoy sudando. Quiero llorar de alegría, además, ya casi no me duelen las heridas que me autoinfligí ayer y ya están cicatrizando.
Sábado 12:00
Más de 12 horas después de haber salido de casa llego a mi destino. Me recibe Claudia, Claudia es una compañera de clase del máster a la que yo hubiera votado como la "compañera con más probabilidades de convertirse en unicornio". Claudia vive en un universo paralelo y yo creo que ve la vida como si fuera Hora de aventuras, y por eso la amo. Sé que estos días serán lo más porque ella ha organizado todo el viaje. Nada más entrar en su casa varias cosas me llaman la atención; no hay hormigascorreteando por los muebles, los suelos son de madera y el baño no parece sacado de Guantánamo. Eso sí, me dicen que no deje la ventana abierta cuando me vaya, que hay un mono que se cuela. Tomo nota y escondo los cacahuetes, los plátanos, los platillos y el disfraz de lobby boy, mi miniatura del Empire State Building y de la cabeza de la estatua de la libertad. El fez en miniatura me lo he dejado en Lagos así que no hace falta esconderlo.
Sábado 15:00
Salimos a dar una vuelta por Nairobi andando y... un momeno, ¿Andando? ¿ANDANDO? Es como si hubiese llegado la Navidad. Lloro de alegría otra vez, la gente me mira raro. Nairobi es como Lagos
Sábado 19:00
Volvemos a casa andando (Yupi) y me quedo dormido según me tumbo, mañana empieza el primer safari de mi vida.
Domingo 08:30
Nos recoge nuestro guía en una minivan de nueve asientos y recogemos al resto de nuestros compañeros de viaje: Jim y Stephanie, un matrimonio estadounidense de sesenta y pico años, que vienen a pasar su 40 aniversario al lugar en el que se prometieron (Kenya) y Barbara, una noruega treintañera pelirroja con un enorme tatuaje de un fénix que le cubre toda la espalda viajando sola por el país. Después de un trayecto de cinco horas por fin llegamos a nuestro campamento, una serie de cabañas muy monas con baños adosados, nos dan una hora para bebernos un té antes de empezar nuestra primera tarde de safari.
Domingo 17:30
Yo nunca he sido un gran amante de los animales, me caen bien y tal, pero quitando a mis gatos, mi perra y a un par de peces de vida breve, no siento un especial interés por ellos, por eso me sorprendo cuando, encaramado al techo de la caravana (Techo abatible que nos permite ir de pie y mirar por el hueco), el corazón se me acelera al abrirse las puertas de la reserva de Masai Mara.
No llevábamos 20 minutos allí y ya había hecho unas cincuenta fotos, manadas y manadas de animales en libertad es algo que yo, un chico de ciudad, solo he visto en la tele, si digo que no es lo mismo ver los animales en el zoo que en su hábitat natural diréis que soy un hipster, pero es que no es lo mismo ver los animales en el zoo (O en la tele) que en su hábitat natural. En menos de una hora ya habíamos visto búfalos, cebras, gacelas y un guepardo. Pero la gran sorpresa para mi fueron los leones. Siempre desprecié un poco al león, porque es el típico animal mainstream que le gusta a todo el mundo, pero lo cierto es que son increíbles. Claudia y Ana casi me tuvieron que sujetar para que no saltara a acariciarlos cuando nos encontramos con una manada de 14 leones (Un macho, seis hembras y un montón de adorables y achuchables cachorritos) sentados tranquilamente al lado de un pequeño estanque. A pesar de que estábamos a uno o dos metros de distancia (De hecho nuestro guía y conductor casi le pasa por encima al macho echando marcha atrás) los animales nos miraban con aburrimiento y se comportaban como si no estuviéramos allí. Nos quedamos tan embobados que se nos hizo tarde y nos cerraron el parque y tuvimos que pagar una multa para salir.
Domingo 20:30
Cenamos en la cabaña comunal y aprovechamos para confraternizar con los otros huéspedes y con un par de monos que amenazan con quitarnos la comida. Este otro tipo de animales de dos patas también me interesan mucho. Luke es un canadiense grandón, que después de dejar sus estudios se puso a ver mundo y acabó en Afganistán, vendiéndoles sandías a los marines americanos, se dedica a tirarles los trastos a todas las mujeres del campamento con frases como "no puedes morirte sin besar a un canadiense". Viaja con una australiana rubia bastante mona y con una señora americana que se llama Susan que lleva dos trozos de papel en los agujeros de la nariz, pone mala cara a todo y se va enseguida. Los tres han llegado aquí solos pero la agencia de viajes les ha unido, como a nosotros. Después de un par de cervezas decido dejar solo al canadiense con la noruega porque solo falta que me pongan una vela en cada mano y me las enciendan.
Lunes 08:00
Tras un pequeño desayuno volvemos a salir en busca de bichos; esta vez tocan hipopótamos, elefantes, cocodrilos y más de todo lo anterior. También vemos un leopardo cazar una cría de gacela en directo y comemos sentados a la sombra de un árbol de la sabana, dentro del parque. Esa tarde vamos con la noruega a visitar el poblado masai, los masai, propietarios legales de la reserva, viven justo en las afueras en casas de adobe, barro y paja, de unas dos o tres habitaciones (Aunque cada familia tiene unos ocho miembros y una de las habitaciones es para las visitas). Viven junto a su ganado, al que traen al centro de la plaza por las noches = mucha caca en el suelo. Un masai se casa siempre con otro de otra villa para evitar problemas genéticos (Aunque todos se parecen mucho) y por cada masai que llega otro debe irse. Las mujeres, además de sufrir la ablación femenina, son las encargadas de construir el hogar familiar (Tardan unos seis meses), por su lado, los hombres tienen que cazar un león macho cuando cumplen la mayoría de edad (Aunque por su constitución física no parece que puedan cazar ni un gato cojo.) Son muy altos y tremendamente delgados, les faltan dientes hasta a los más jóvenes y algunos tienen dilataciones de cinco centímetros en las orejas.
Lunes 20:30
Cenamos con los nuevos huéspedes, dos alemanes (Él rubísimo y altísimo, ella pequeñita y negra como el azabache, un americano de 20 añitos fan de los Broncos de Denver que es la primera vez en su vida que sale de su país y un asiático con mucha pluma que ahora vive en San Francisco. Hablamos de la situación de los refugiados en Europa (El alemán flipa cuando digo que frente a sus varios millones nosotros hemos acogido a 17 personas), Jim nos cuenta sus anécdotas de cuando era niño en Tanzania. La noruega, Bárbara, se va pronto a dormir porque está cansada, creo que la noche anterior me retiré justo a tiempo...
Martes 06:30
Nos levantamos terriblemente pronto y nos dividimos; mis dos amigas y Bárbara se van a ver la salida de sol desde una colina con un masai, yo y los americanos al parque, quiero disfrutar una última vez la sensación de ir de pie, con la minivan en marcha, dándome el aire en la cara. Vemos avestruces, una familia de hipopótamos yendo a beber, una gran manada de búfalos presumidos que se dedican a posar y todo el árbol genealógico de las gacelas.
Martes 13:30
Nos tenemos que separar, Jim y Stephanie siguen su camino hacia Amboseli, mientras que nosotros vamos hacia Nakuru, los Jackson Six (Nuestro guía se llama Jackson e insiste en llamarnos así) se separan. Nos abrazamos como si nos conocieramos desde los tres años, y no desde hace tres días. A cambio nos toca una canadiense con muy mala ostia, un tipo grande con una cámara que parece su hijo, un señor que se viste como un refugiado sirio (Luego me entero de que es serbio, ups...) y ¡Susan! la americana que el otro día parecía borde, pero que ahora no para de sonreír y habla por los codos. Resulta que sufría de food posioning pero que ahora se encuentra mejor. Resulta también que Susan fue militar, ganó el dinero suficiente para dejar su trabajo y hacer un viaje, ahora va a pasar varias semanas viajando por África. Esa tarde vamos a Naibasa, un lago lleno de hipopótamos y aves marinas, un simpático hipopótamo casi tira nuestra barca emergiendo de la nada, un par de metros más a la derecha y nos hubiera tirado al agua (Y probablemente destrozado con sus mandíbulas, que son vegetarianos pero con muy mala ostia).
Martes 20:00
Esa noche dormimos en un hotel bastante majo ¡Con wifi! En la cena cada uno cuenta su vida. Resulta que el tipo grande no es hijo de la señora canadiense, y que aunque tardamos el triple que el resto de grupos porque necesita sacar 700 fotos de cada animal, tampoco es fotógrafo profesional. El serbio resulta ser un escritor que publicó su primera obra de teatro a los 14 años (Me muero de envidia) y que un día decidió viajar por el mundo, dos meses en cada país, escribiendo un libro sobre cada lugar. Tiene una editorial que se los publica, y yo le hago mil preguntas de grupie. Las preguntas le sientan fatal porque por lo visto no hay que preguntarle a un escritor de viajes cual es su país preferido. Tengo más suerte con Holy, la señora americana, resulta que tenemos una pareja conocida común en Lagos, nos pasamos media noche cotilleando sobre su tremebundo divorcio. Al final me da un colgante con un diente de
Miércoles 07:00
Salimos a ver la reserva de Nakuru, aquí hay pelicanos, rinocerontes y babuinos. Esto es mucha más verde que Masai Mara, que en Tanzania se convierte en el parque nacional del Serengueti. El parque de Nakuru rodea un lago inmenso y muchos animales descansan perezosos a la sombra, Aquí también hay leones, que acechan durante tediosas horas a waterbucks (Un tipo de gacela que parece casi un reno), un león joven se sube a un árbol para presumir de que puede y a mi se me cae la baba. Finalmente, subimos al mirador y nos hacemos una foto de despedida. En este orden; Claudia, Ana, Susan, Holy AKA Crash, Barbara, Un servidor, Victor y el fotógrafo (Que no tiene nombre porque no me puedo acordar de todo, cohona).
Miércoles 15:30
Llegamos a Nairobi, uno a uno vamos dejando a todos en sus hoteles, la última en despedirse es Barbara la noruega, la última representante de los Jackson six originales. Me dan ganas de preguntarle si al final se enrolló con el canadiense, pero me reprimo. Esa tarde descansamos y solo salimos para cenar en un japonés, que no queremos quedarnos con las ganas de probar el shushi kenyata. Las llagas que me hice en Lagos ya han cicatrizado del todo.
Jueves 08:50
Hoy toca visitar el parque de Hell's gate, aunque por el nombre no suena muy prometedor, pero es un parque con animales (Herbívoros) en el que puedes andar o montar en bicicleta y pasar el día con los animales en libertad. Al final nos pasamos el día tratando que Claudia sobreviva a los rigores de la bici, nos bañamos en unas pozas de agua termal y en general nos dejamos las nalgas pedaleando. Ahora tengo nuevas llagas.
Jueves 17:40
No sé, no me acuerdo, estoy muy cansado, algo con unos elefantes rosas bailando balet y Ryan Gosling haciendo abdominales... espera... puede que esto fuera un sueño...
Viernes II
Hoy nos despertamos tarde, vamos a dar una vuelta por la ciudad, nos subimos a un edificio muy alto y nos hacemos fotos, vamos a un mercadillo típico en el que tenemos que evitar que Claudia compre un cuadro a cambio de un riñón, su alma inmortal y su primer hijo varón, nos tomamos unos batidos muy refrescantes y pasamos el día tan ricamente y sin estresarse, que para algo estamos de vacaciones.
Sábado II
Últimas visitas y compras en la ciudad. Adquiero una camiseta de promoción de una marca de cerveza. Claudia pierde las llaves de casa y me deja encerrado en el descansillo de la escalera de su edificio. Cree que se le han caído por el desagüe del lavabo. Cuando ya la oígo empezar a desenroscar el codo de la tubería descubre que las metió en el armario. Me abre muy preocupada, pero no sabe que yo estoy encantado porque ya estoy escribiendo mentalmente este post.
Domingo II
Antes de irme Claudia me lleva a un orfanato de elefantes. También hay avestruces pero.. ¡Orfanato de elefantes! ¡Elefantes bebés! ¡¡¡ELEFANTES BEBÉS HUÉRFANOS BEBIENDO DE BIBERONES!!! Mi espíritu paternal se dispara hasta niveles perjudiciales para la salud. Son tan monos que quiero adoptarlos a todos. Me despido, voy al aeropuerto, me subo al avión y me paso cinco horas viendo series y películas, cuando llegamos a Lagos no me quiero bajar ¿No podrían darme otra vueltecita de cinco horas por el cielo de áfrica...?
Lunes II
Este día todavía estoy de vacaciones antes de ir a trabajar. Yo aún no lo sé, pero este día es el día que cambiará nuestra perspectiva del resto del año, este es el día que será recordado como el día de EL INCIDENTE. Pero para que comprendáis bien lo que sucedió este Lunes 28 de Marzo antes tendré que explicaros una de las partes menos bonitas y más oscuras y complicadas de la vida en Lagos...






Pero el señor ¿Era bosnio o serbio? Te has venido arriba con las nacionalidades :P
ResponderEliminarSerbio, serbio, error subsanado ;)
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